La guerra contra las mujeres

Por Fernando Corzantes

Es evidente el fracaso del Estado Mexicano para cumplir con su tarea primordial, garantizar la seguridad de la población. Las estadísticas del mismo gobierno federal señalan que el pasado mes de marzo, fue el que tuvo más homicidios en los últimos seis años, más de 2 mil muertes violentas en 30 días. Los asesinatos dolosos son el delito que mide la eficacia en la lucha contra el crimen, la cual es nula. Y a los 7 de cada 10 homicidios relacionados con el crimen organizado, se le incrementa todos los demás delitos que se denuncian: robo a negocio (47%); extorsión (30%); secuestro (18%); robo de vehículos (13%); violación (6%), etc. El Observatorio Nacional Ciudadano, señala que trece estados de la República atraviesan por una severa crisis de seguridad, pero la mayoría están en condiciones de media a mala y apenas el 10% vive en condiciones aceptables. Estados que antes eran considerados ínsulas de tranquilidad, como Baja California, Baja California Sur y Querétaro, hoy son territorio del crimen organizado. Pero una de las cifras más aterradoras en toda esta pesadilla son los feminicidios. A fin de visibilizar los crímenes de odio en particular los feminicidios, la geofísica María Salguero creo el mapa interactivo denominado “Feminicidios ocurridos en México reportados en la prensa”, el cuál registra 1,985 casos en 2016; y en lo que va de éste año (abril) 2017, el registro señala 369 feminicidios. (Lo pueden consultar en Google Maps como “Feminicidios ocurridos en México reportados por la prensa”).

Los feminicidios se han convertido en una horrorosa epidemia en nuestro país. Entre 2006 y 2013, la mayoría de los asesinatos de mujeres tuvieron lugar en sus hogares, lo que da cuenta del nivel de violencia familiar que viven las mujeres mexicanas, sin embargo, a partir de 2009 el número de las mujeres asesinadas en la vía pública ha ido en aumento, lo que revela la creciente violencia social de la que son objeto actualmente las mujeres. Los feminicidios ocurridos en México son noticia alarmante que se ve con horror en el extranjero, pero aquí son delitos que al igual que muchos otros que lastiman a las mujeres, son invisibilizados en el ámbito institucional, privado y social. Como señala la revista digital Ciudad y poder, hay que acercarse y preguntar a las organizaciones de la sociedad civil sobre la violencia en contra de las mujeres, ya que éstas tienen más datos, estudios e investigación, que las autoridades.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Amnistía Internacional señalan que “en el país se asesina a 7 mujeres a diario”, cifra que nos convierte, según un análisis de TrustLaw para la Fundación Thomson Reuters, en uno de los integrantes del G-20 en donde las mujeres se encuentran más desprotegidas después de India, Arabia Saudita, Indonesia y Sudáfrica. Con frecuencia los casos de feminicidio no se investigan como tales y no son atendidos por la justicia adecuadamente, generando un patrón de impunidad. Existe aún mucha ignorancia entre la diferencia del homicidio y del feminicidio. El homicidio culposo o doloso puede tener muchas causas, en tanto que el feminicidio, su causa es el odio, la misoginia, la discriminación, se asesina a las mujeres por el hecho mismo de serlo.

Entre 2013 y 2015, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), 6,488 mujeres fueron asesinadas. Es decir un 46% más que en el periodo entre 2007 y 2009. El Estado de México registró 1,045 homicidios de mujeres, seguido por Guerrero, Chihuahua, las Ciudad de México (CDMX), Jalisco y Oaxaca (que van de los 500 a los 300 feminicidios), mientras que por encima de 200 feminicidios están Tamaulipas, Puebla, Veracruz, Nuevo León, Michoacán, Guanajuato, Baja California y Coahuila. Atendiendo a la frialdad de los números registrados por organizaciones civiles, Querétaro entró en el espectro de este problema, ya que de acuerdo con estadísticas de organizaciones civiles, entre el 2015 y el 2016, se contabilizaron un total de 44 feminicidios y 447 desapariciones de niñas y mujeres en el Estado, así como 22 muertes de mujeres con características de feminicidio en lo que va de 2017, pero las autoridades sólo han registrado dos casos, por lo que (para ellos) no es posible activar la alerta de género. Las malas prácticas de las autoridades judiciales en los casos de violencia contra las mujeres y feminicidio ha generado impunidad para los agresores, mayores trabas para que las víctimas tengan acceso a la justicia y una violencia feminicida institucional.

Por eso, las organizaciones que promueven la declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra la Mujer reclaman que el gobierno deje de frenar ese mecanismo federal y sean castigados los funcionarios que atenten contra las víctimas. Ha fallado la persecución y sanción de los delincuentes pero también ha fallado la prevención. Las calles, el transporte, los trabajos, la escuela, las redes sociales, el hogar y en general el entorno no es seguro para las mujeres mexicanas.

Apostilla: A la activista Aleida Quintana se le está amenazando, violentado, hostigando y cercando de manera descarada e impune. ¡YA BASTA! De su integridad responsabilizamos al gobierno del estado de Querétaro. #AleidaNoEstasSola

Comentarios en Facebook a Fernando Corzantes y en fernandocorzantes@yahoo.com.mx
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  1. Ricardo says:

    Excelente articulo… ya basta!!

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