Si yo no me cuido… ¿quién?

 

Por: Fernando Corona

En algunas ocasiones he sido crítico de la mala actuación de la clase política. He comentado que no podemos seguir viviendo en México con una estructura gubernamental como la que nos lastima todos los días, la estructura de la corrupción, de la transa, etc., sin embargo hoy quiero hacer una reflexión al respecto, todo esto derivado de algunas de las ultimas noticias que nos han sacudido en los últimos días.

El célebre juez de Veracruz que desestimó los cargos contra el muchacho que al parecer en conjunto con los amigos violaron y abusaron sexualmente de una menor de edad… no quiero, no puedo y nadie soy para juzgar el hecho, si los chicos hicieron mal, deberán de pagar de acuerdo a la ley, pero más bien me quiero enfocar en el juez, un hombre que pone su criterio y su conocimiento de las leyes a disposición y toma decisiones que evidentemente no le gustan a la mayoría de las personas. El hecho de argumentar que efectivamente tocaron a la menor pero que no hubo “intención” y que no se hizo con actitud de recibir placer, dudo mucho que hoy en día alguien pueda medir la intención de alguien más, no creo que eso sea posible. ¿Qué es lo que llevó al juez a tomar una determinación así?

Es la misma pregunta que me hago cuando, pienso en la persona que por imprudencia y exceso de alcohol chocó su automóvil en pleno Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, teniendo como resultado cuatro personas fallecidas, ¿qué fue lo que llevó a esta persona a tomar la determinación de manejar en el estado en el que dicen se encontraba? ¿Tiene todo esto que ver con el sistema político mexicano?

Posiblemente si. La cultura de las influencias y del dinero son el pan nuestro de todos los días, la corrupción, la impunidad y el nepotismo indudablemente contribuyen a este deterioro, pero la decisión de manejar a 150 km por hora a plena madrugada en estado de ebriedad, o bien determinar que alguien no “quiso” hacerle daño a alguien más ya que su actitud no fue lasciva, ¿tiene que ver con nuestros gobernantes?

No estoy tan seguro, quizá hemos crecido en una cultura que malamente ha permitido ciertos privilegios al momento de tomar ciertas decisiones, pero eso no tiene nada que ver ni con partidos políticos ni con colores, es más desde mi punto de vista un asunto de educación personal por llamarlo de alguna manera, de conciencia particular, de darnos cuenta que es harto probable que después de ingerir alcohol y manejar a esa velocidad, lo más seguro es que el resultado sea mortal, de darnos cuenta que juzgar la intención de alguien para recibir o no placer es sumamente complicado, solamente porque la ley así lo indica… muy seguramente el resultado no será de agrado para gran parte de la población.

Que quede claro, no estoy alentando ni una ni otra acción, solamente quiero despegar un poco a aquellos a los que de alguna manera en alguna ocasión he criticado. No creo que estas actitudes personales tengan que ver con Peña Nieto, o en su momento con Calderón, Fox o Salinas… estas actitudes son parte de la cultura que tenemos tatuada en nosotros como mexicanos, ya estamos hechos a la idea de que no pasa nada, que si el cinturón de seguridad es obligatorio, en mí no, de que pasar un semáforo en rojo a mí no me aplica, de que combinar volante con alcohol no es problema, de que confiar en que alguien que acabo de conocer en el antro me dé aventón está bien, a mí no me va pasar nada.

El asunto es que sí pasa y pasa con resultados lamentables. El problema es que tendemos a culpar a las autoridades por los desastres que se puedan derivar de este tipo de acciones. Solemos responsabilizar a los gobernadores, alcaldes, diputados etc., sin embargo me parece que deberíamos también de hacer alto en el camino y revisar a conciencia las prioridades, las consecuencias y los posibles escenarios ante este tipo de maniobras.

No estamos en un México seguro y eso sí es responsabilidad de las autoridades correspondientes. Los accidentes viales, los feminicidios, los ajustes de cuentas, el crimen organizado, el abuso en todas sus modalidades, están ahí y deberemos de aprender a vivir con ellos, hagamos algo para por lo menos sea más leve el golpe si es que la fortuna nos lo manda a nosotros o nuestros familiares.

Tengamos conciencia cívica, pongamos atención a las indicaciones de tránsito, cambiemos el chip de una cultura que tenemos en la raíz y que no conocemos ni porque la tenemos, cuidemos de nosotros mismos y del prójimo, eso ni las autoridades políticas, ni eclesiásticas ni el congreso lo van a hacer por nosotros.

fcoronagarcia@gmail.com
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2 thoughts on “Si yo no me cuido… ¿quién?

  1. Maria Laura says:

    Em algum lugar no Paquistão, existe um método para
    emagrecer bastante curioso que consiste em usar um bracelete apertado no braço direito, qual deve ser usado por toda vida.

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  2. Sergio says:

    Execelente, y si hay que trabajar mucho en la educación desde la casa, los colegios y así.
    Pero de las autoridades si debemos esperar cero tolerancia a la impunidad. Que abre la puerta a terribles comportamientos.
    Por cierto está semana salió amado yáñez de oceanografia. No sé si haya expiado sus culpas. O el negocio le haya sobrado para aliviar el arrepentimiento.

    Liked by 1 person

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