¿Quiénes votan por Trump?

Por: Valentina Amor

Leyendo el escrito de un colega sobre este tema de preocupación diario para más de alguno, el cuál tituló “Los mexicanos votarían por Trump” me puse a pensar el ¿por qué es preocupante?. Porque los estadounidenses sí votarán por Donald Trump.

Si quieres saber qué sucede en una sociedad, analiza el contenido mediático. Los medios son el mensaje y el mensajero, moldean la mente y las emociones, influyen en 1,000 millones de personas usando internet 24 horas al día, la gente aprende de los medios.

Los adolescentes norteamericanos pasan 31 horas a la semana mirando la televisión, 17 horas a la semana escuchando música, 3 horas a la semana viendo películas, 4 horas a la semana leyendo revistas, 10 horas a la semana conectados a internet, lo que significa: 10 horas y 45 minutos de consumo mediático diario (según los datos que ofrece el documental: Miss Escaparate).

Los medios de comunicación como empresas, viven de la publicidad, por lo tanto como política económica fomentan y apoyan los contenidos publicitarios, películas, videojuegos, etc. El PIB del 80% de los países en el mundo no alcanza la suma que en Estados Unidos se invierte en publicidad.

¿Cuáles son las consecuencias de estas políticas económicas mediáticas? 

Apoyando a la publicidad, los contenidos de los programas televisivos sobre todo, por el alcance visual, generan estereotipos para hombres de éxito basados en conseguir poder con estatus, dinero, autos con clase y mujeres con cuerpos y rostros ideales. Por otro lado muestran a mujeres con  cuerpos que difícilmente existen en la realidad.

La representación de las mujeres en los medios es una presión psicológica, el hecho de que las mujeres no luzcan como en la TV las discrimina en la realidad, en general los medios son restrictivos y despectivos con las mujeres en el mundo.

Esto como resultado arroja niñas que van generando su autopercepción como un objeto; así llegan a sufrir depresión, desórdenes alimenticios, menos autoestima, menos ambiciones, a tener menos resultados escolares por lo tanto a la larga menor eficiencia política, sienten que su voz no cuenta,. ¿Cómo para qué querrían estar en los reflectores  si solo van a ser criticadas y no escuchadas? Actualmente las mujeres invierten más en productos de belleza que en educación.

En los medios las mujeres están sometidas a un análisis y escudriñamiento sobre sus vidas personales y modo de vestir que los hombres no. En entrevistas a las mujeres se les pregunta más sobre si tienen o no implantes de seno que sobre sus ideologías y el trabajo que han realizado.

Los programas de noticias locales estadounidenses, en su gran mayoría, en lugar de mostrar a reporteras profesionales, como presentadoras de noticias exhiben a jóvenes con grandes escotes mucho maquillaje y peinados exagerados, más con aspecto de meseras de Hooters. Además las acompaña un caballero que bien podría ser su padre o abuelo. Es como una postal en donde el varón aparece con su segunda esposa.

Irónicamente mientras más poder gana la mujer, más fuerte es la oposición en contra de ella: las llaman brujas, gordas, locas, las juzgan por el síndrome premenstrual. Son palabras habituales de los comentaristas que fácilmente se confunden con hechos noticiosos.

Esto es real y se llama SESGO MEDIÁTICO. Frases como: “la senadora se quejó de” poniéndolo en tono negativo contra “el senador afirmó que” mostrándolo más positivo.

Durante la Convención Nacional Demócrata en 1984, cuando Geraldine Ferraro era candidata, fue presentada ante los medios nacionales como la primer candidata presidencial talla 6.

En las primeras 4 semanas de John Boehner como portavoz de la Casa Blanca, estuvo en la portada de 5 revistas nacionales semanales, en los 4 años de Nancy Pelosi, nunca pasó eso.

Los tabloides presentaban a Hillary Clinton como la señora Clinton y no como Senadora cuando estaba en el cargo, como queriéndole restar la importancia a sus logros. También hicieron afirmaciones comentando que está en donde estaba por el “desliz” de su marido. Y señalando si luce demacrada o no, en vez de mencionar sus discursos.

En la actualidad en Estados Unidos las mujeres representan el 51% de la población y  solo el 17% en el Congreso. En esa poderosa sociedad democrática estadounidense no se ofrece un modelo de igualdad, no existe por lo tanto legitimidad democrática, las decisiones se toman sin la perspectiva femenina.

Alrededor de 67 países en el mundo han tenido mujeres presidentas o primeras ministras, cosa que no sucede en Estados Unidos, son el estado 90 en cuanto a mujeres en puestos legislativos a nivel nacional. Sólo 34 mujeres estadounidenses han ejercido como gobernadoras comparado con 2,319 hombres. En las preelecciones del 2010 fue la primera vez que las mujeres no lograron ningún escaño en el congreso desde 1979.

Si supieran los vecinos del norte que Cuba, Irak y Afganistán tienen más mujeres en el gobierno que ellos, ¿qué dirían?.

¿Se entiende entonces el por qué las encuestas favorecen a Trump? ¿Los estereotipos ganan elecciones? La promesa es hacer grandioso a ese país otra vez. ¿Esto es porque ya se dieron cuenta de que no son lo mejor del mundo? Y en México, ¿cómo andamos?.

amoroviedo@gmail.com
@LaValentinaAmor
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