Hablemos con Energía: ¿qué es primero?

 

Por: Óscar López

Hoy en México el tema de generar energía con paneles fotovoltaicos es un tema de dominio común y con demanda creciente. Como cualquier tecnología, con la oferta y la demanda, se vuelve más accesible. Por lo mismo debemos aplicar estrategias y proyectos inteligentes para generar dobles beneficios sobre las inversiones.

El Gobierno Federal está en un proceso de generación de inversiones, que cumplan con sus compromisos hechos con la comunidad de países que a nivel mundial entraron al combate del efecto negativo sobre el medio ambiente y sus efectos de cambio climático. Ya hay acciones claras que atraen inversiones importantes en nuestro país.

Nacional Financiera (NAFIN) colocó el primer bono verde mexicano por 500 millones de dólares en octubre del 2015. Un bono verde es un instrumento de emisión de deuda, con la determinante de que el dinero se invierta en proyectos que ayuden con aminorar los efectos del cambio climático. Este bono verde que colocó NAFIN atrajo inversiones de Estados Unidos, Europa y Asia. Por lo pronto el objetivo de estas inversiones es financiar nueve parques eólicos ubicados en Oaxaca, Nuevo León y Baja California.

Los bonos verdes tienen limitantes por ser instrumentos caros. La emisión de éstos requiere más gestiones que en un bono tradicional; hay gastos en calificadoras, gestoría y auditoría para el uso y aplicación de los fondos. El bono colocado por NAFIN obtuvo una demanda superior al monto total colocado, llegando casi a cinco veces lo inicial. Para darnos una idea del potencial de estos bonos les platico que China calcula colocar 46,000 millones de dólares en bonos verdes durante todo 2016.

Por otro lado, en menos de un año, los consumidores comerciales, industrialesy residenciales de alto consumo (tarifa DAC) han sufrido un alza acumulada de hasta del 20 por ciento en sus tarifas por consumo eléctrico. Lo que nos dice que el costo de todas las tarifas de luz verán en el corto plazo aumentos inevitables.

México es uno de los países a nivel mundial con una irradiación solar de buena calidad y con un promedio anual muy alto. Esto quiere decir que una de las energías sustentables con mayor rentabilidad es la fotovoltaica.

¿Es ésta una solución con enfoque social? Las autoridades tienen que generar programas de apoyo social y acudir a financiamientos de este tipo para atacar dos necesidades primordiales. Por un lado, lanzar proyectos que impacten en la economía de las familias con bajos ingresos buscando ahorro en el pago de tarifas a la CFE. Esto abonaría a la regularización de colonias populares; las mismas que, lejos de pagar lo consumido, entran en prácticas viciadas que dan como resultado fugas por mala distribución de energía en redes públicas (las cuales suman hasta un 13.5% de la energía generada en todo el país).

Y en segundo plano, el Gobierno Federal, con este tipo de programas sociales, estaría abonando al incremento sostenido de su infraestructura de generación de energías limpias para el cumplimiento con sus compromisos de ataque al cambio climático. Esto impulsaría una mayor expedición de bonos verdes, lo cual se podría aplicar en el apoyo directo a la CFE para mega proyectos con el fin de aumentar la capacidad de producción de energía.

Suena fácil, pero lo difícil está en dar inicio. ¿Qué es primero? ¿Los bonos verdes o los programas sociales?.

loro76@yahoo.com
Twitter: @loro76

 

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