Hablemos con Energía: combustibles alternativos

Por: Óscar López

En estos días estuve en una capacitación sobre las Energías Sustentables con Combustibles no Primarios o Alternativos. En esta reunión platicamos con una empresa que nos visitó desde Alemania para exponer este tema y compartimos datos que nos llevaron a conclusiones preocupantes, pero al mismo tiempo vimos alternativas con potencial de ataque y resolución de temas muy importantes que aquí expongo.

Primero quisiera definir el concepto de combustibles alternativos. Estos combustibles son los que por sus características nos dan la oportunidad de generar poder calorífico y traducirlo en generación de energía con aplicaciones convencionales. Estos combustibles se consideran generalmente como desechos y los clasificamos de forma general como orgánicos e inorgánicos. Los combustibles primarios los identificamos como gas, carbón, coque, refinados de crudo, etc..

Nuestra legislación sobre Desechos Sólidos y no Sólidos está limitada ante la generación natural de los mismos y el tratamiento adecuado para cada categoría. El manejo de productos de tratamiento especial y/o peligrosos está mucho más vigilada y controlada por parte del Gobierno Federal. La parte de los Residuos Sólidos Urbanos y su confinamiento está limitada en regulación con normas y estándares internacionales.

El problema es que la responsabilidad absoluta está en manos de los Municipios, dejándoles todo este problema mayúsculo a administraciones que carecen de conocimientos, experiencia, recursos y en ocasiones, sin interés por entrar a un tema que genera más problemas que beneficios en periodos de gestión tan limitada.

Para darnos una idea de nuestro problema en cuanto a la generación de Residuos Sólidos Municipales o Urbanos, en el Municipio de Querétaro y sus zonas conurbadas se generan al día un promedio de 1,300 toneladas. Esta basura se compone de la siguiente manera: 40% materia prima sin poder calorífico (vidrio, metal, piedras, etc); 20% materia prima orgánica con alto porcentaje de humedad (alimentos, maderas, etc); y otro 40% de materia prima no orgánica con valor potencial calorífico clasificable (textiles, plásticos, resinas, etc).

Del 100% de la materia prima total recibida, soló el 70%  tiene potencial reciclable. El máximo lograble hasta ahora en nuestro país no rebasa el 20% de este 70% del que hablamos. Esto quiere decir que el resto se está enterrando o confinando.

La gran pregunta es: ¿qué se puede hacer con ese restante? ¿cómo lo clasificamos en fines prácticos económicos?. De este diferencial de materia prima, un 60% es aprovechable como combustible alternativo.

En el caso de Querétaro, un aproximado de 660 toneladas de basura con calidad calorífica se están enterrando y esto nos deja sólo problemas de salud, contaminación ambiental dispersa en el aire, contaminación de mantos freáticos, generación de enfermedades transmisibles por animales, entre otras problemáticas. Cada uno de estos  puntos tiene su propio costo.

Por otro lado deberemos de mencionar que la recolección y el confinamiento de la basura, nos genera a cada uno de nosotros un impuesto que se paga al Gobierno Municipal de manera anual. Pero aún con todo esto, como ya mencionamos, esta materia prima que enterramos tiene potencial calorífico que genera energía. En pocas palabras, estamos enterrando dinero que generaría este combustible alternativo.

Regresando al tema de la capacitación con los alemanes, la gran discusión que teníamos fue: ¿cómo iniciar la gestión de proyectos que apliquen a este rubro?. Si la cultura de protección ambiental es pobre y el desarrollo de proyectos sustentables de este tipo está apenas iniciando; sin leyes claras y de aplicación puntual, perderemos la batalla contra el tiempo y no alcanzaremos a revertir daños con impacto definitivo que sufrirán las próximas generaciones.

En Europa la basura ya tiene un valor que cotiza en la Bolsa de Valores. Esta divisa se compone de tabuladores que la consideran como combustible energético, y en una segunda opción, como estrategia de economías sustentables locales con apoyos de bonos verdes.

En cualquier país de Europa, como en México; los gobiernos municipales o locales no cuentan con un presupuesto definido y suficiente para atacar este tema. Lo que tienen a favor en otros países son leyes y convenios bien definidos para impulsar una industria que alimenta de energía  a sus comunidades y evita contaminación en las regiones urbanas.

Si no volteamos a ver los problemas generados por políticas deficientes en temas de Ecología y Tratamiento de Residuos con la responsabilidad necesaria, seguiremos enterrando nuestra contaminada y pobre realidad.

Valoremos nuestros esfuerzos que hasta ahora son paliativos y no de raíz. Para aquellos que toman decisiones en estos temas, les digo que en el momento que se le dé un valor económico a la basura, será el tiempo en donde veremos colonias limpias, avenidas aseadas, parques industriales organizados y sobre todo dejaremos de ver tiraderos clandestinos y a cielo abierto que denigran nuestros espacios.

Todo México produce un aproximado de 86 mil toneladas de basura diario. Cada uno de nosotros producimos .800 kilos diariamente. De esos, 87% son tiraderos a cielo abierto, el resto son rellenos sanitarios (no todos cumplen con norma). El DF produce el 20% de la basura del país y el Estado de México otro 10%.

Nos estamos llenado de basura, ¡entendamos!.

loro76@yahoo.com
Twitter: @loro76
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s