De la libertad responsable

Por: Ricardo Carapia

___

“Artists to my mind are the real architects of change, and not the political legislators who implement change after the fact”. – William S. Burroughs

___

La democracia funciona, pese a quien le peje. No solo se confirmó este domingo en los Estados donde hubo elecciones, donde a pesar de la baja participación electoral registrada en los últimos años, la fuerza del voto es incontrovertible, por lo que de manera personal me considero en contra de la abstención como método útil de cambio.

Lo anterior no ha sido un esfuerzo que rindiera frutos de la noche a la mañana. Mal que bien, ha sido trabajo de ciudadanos que a pesar de todo, han visto sus esperanzas convertidas en decepción la más de las veces. Eso también se confirma con la alternancia obtenida en dichas entidades, y antes de celebrar por lo alto, conviene la reflexión como mexicanos, de lo que está sucediendo y lo que vendrá.

La guerra sucia ha estado por encima del debate y la argumentación, la implementación políticas públicas no parten en muchos casos del análisis y la planeación, sino del compadrazgo y la  ocurrencia. Léanos de donde nos lea, tendrá el mismo sentir sobre uno u otro candidato y/o gobernante. La comedia en que se ha convertido la política en México ha sido tema de numerosos analistas, donde pesa más la guerra superficial de trincheras, que le apuestan abiertamente a la ignorancia de nuestra gente.

La memoria política es porosa. Vemos ganadores de todos los colores y en todo nivel, que terminan defendiendo causas que nunca enarbolaron, que se olvidan de aquellas que juraron defender desde el primer minuto que asumieran el poder, y con desparpajo asumen la superioridad moral que enarbolaron desde sus campañas, para hacer menos a quienes no coinciden con su forma de gobernar, olvidando la poquísima representación que tienen en términos de población contra votos obtenidos.

Hoy, Día de la Libertad de Expresión en México, recordamos que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice en su Artículo 7 que “Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio. No se puede restringir este derecho por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares, de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios y tecnologías de la información y comunicación encaminados a impedir la transmisión y circulación de ideas y opiniones”.

Este derecho básico no está destinado únicamente a los periodistas, sino a todo ciudadano mexicano. Por ello dice además que: “Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión, que no tiene más límites que los previstos en el primer párrafo del artículo 6o. de esta Constitución. En ningún caso podrán secuestrarse los bienes utilizados para la difusión de información, opiniones e ideas, como instrumento del delito”.

El Artículo 6° dice que “Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión”. De igual manera “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado“.

Hemos visto torpes intentos de torpes políticos, de interpretar a su modo el tema y buscar la restricción ya no solamente del trabajo periodístico, sino de la expresión a través, sobre todo, de internet, la única plataforma de libre acceso y difusión para muchos ciudadanos. Este ha sido tema de organizaciones nacionales e internacionales, que desde la luz o desde las sombras defienden la libre circulación de información en la red.

La hipocresía es hacer como Estado; de las campañas políticas y la labor de gobernar, un asunto meramente de redes sociales, memes, contratar opinólogos a favor y trolls entre otras creaturas, desgastando no solamente la imagen del contrario, sino la de ellos mismos ante nosotros, que desde fuera observamos el circo idiota en que se ha convertido la clase política.

Desde aquí un abrazo a los colegas en un día que más de celebración, es de defensa de la expresión responsable.

ricardo.carapia@gmail.com
Twitter: @richcarapia
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s